Creemos que toda la tierra es del Señor (Salmo 24:1) y que el dinero que pasa por nuestras manos no es nuestro: somos mayordomos de algo que nos fue confiado.
Creemos que organizar bien las finanzas es un acto de obediencia. Lo que no sabemos administrar, no sabemos honrar.
Creemos en el diezmo como principio bíblico vigente. En la ofrenda como gratitud. En las primicias como honor.
Creemos en la generosidad — no como transacción para recibir más, sino como reflejo del corazón del Padre que ya nos dio todo en Cristo.
Creemos que la deuda no es la voluntad de Dios para sus hijos. Pero un préstamo bien usado, pagado a tiempo, puede ser herramienta legítima de crecimiento.
Creemos que la prosperidad integral —espíritu, alma, cuerpo y finanzas— es deseo de Dios para sus hijos:
“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”
Creemos que el contentamiento, la sabiduría y la diligencia son pilares bíblicos que ningún algoritmo puede reemplazar.
Por eso construimos Hey Zaldo
Para que cualquier familia que ame a Dios pueda administrar bien lo que se le ha confiado — sin volverse contador, sin atarse a hojas de cálculo, sin dejar las finanzas al azar.
Hey Zaldono te dirá cuánto dar.
Hey Zaldono te juzgará por lo que gastas.
Hey Zaldono te prometerá riquezas a cambio de fe.
Te dará claridad. Te dará herramientas. Te recordará principios bíblicos cuando los necesites.
El resto lo decides tú, delante de Dios.